"Consideramos necesario que la formación de los psicólogos latinoamericanos se oriente a la creación de conceptos, metodologías y técnicas originales que den respuesta a necesidades prioritarias y estratégicas, con una actitud de intercambio y aprendizaje recíproco con las que hayan generado colegas de todo el planeta.

La formación y la enseñanza de la psicología debe generar profesionistas capacitados para el diálogo científico y profesional entre los diversos enfoques, evitando el dogmatismo, mediante el aprendizaje cooperativo y creador, sustentado éticamente: de tal manera que se aproveche y potencie el trabajo de docentes y estudiantes para beneficio de quienes reciben sus servicios y del crecimiento científico y profesional de la psicología latinoamericana."

Fragmento de la Declaración de Cajamarca, 2011.